martes, 1 de diciembre de 2009

OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN






Manuel Galán Amador





Un aspecto importante en todo proceso investigativo es la definición de los Objetivos o del rumbo que debe tomar la investigación que va a realizarse. Así entonces los Objetivos son los propósitos del estudio; expresan el fin que pretende alcanzarse y, por tanto, todo el desarrollo del trabajo de investigación se orientará a lograr dichos Objetivos. Estos deben ser claros y precisos para evitar confusiones o desviaciones; sin embargo, esto no implica que no puedan cambiarse durante la ejecución de la investigación ya que en algunos casos es necesario rehacerlos. Ahora, dado que todo Objetivo implica la acción que se desea lograr, entonces, es importante tener en cuenta que al redactarlos deben utilizarse verbos en infinitivo.
Se debe recordar que las primeras etapas de la investigación son inherentes a la fase planeativa. Planificar un trabajo es fijar un programa que regule diferentes actividades que cumplen con su
Objetivo.

El planeamiento implica la incursión de todas las actividades preparatorias relacionadas con la toma de decisiones. El planeamiento sistemático exige definir y seguir los objetivos.
Los
Objetivos son los logros que se pretenden alcanzar como resultado de la acción que se proyecta; éstos describen las perspectivas de la investigación y especifican lo que se espera de los resultados de la investigación. Los Objetivos deben tener en cuenta factores tales como:

- ¿Qué tipo de información se necesita?
- ¿A quién se debe informar los resultados finales de la investigación?

Dada la gran importancia de fijar lo que se pretende alcanzar con un trabajo de investigación, no se debe incurrir en errores de apreciación. Si los Objetivos son caprichosos, también lo será el plan total, si son demasiado complejos no se logran, “cubrir con exceso los objetivos es una señal tan mala de planificación como no alcanzarlos”. Si los Objetivos son demasiado reducidos, producen una mala interpretación. En toda investigación es necesario plantear dos niveles en los objetivos: el general y los específicos.

El Objetivo General: Busca llegar mediante un planeamiento de conjunto, al logro o a los resultados que se pretenden, teniendo en cuenta algunas generalidades de importancia planteadas en el problema.
Los Objetivos Específicos: Indican qué es lo que constituye el objeto directo de investigación y están identificados con las hipótesis empíricas, de tal manera que se relacionen también con las variables operacionales. Por lo tanto para planearlos se deben relacionar con la especificación de los aspectos particulares inherentes al problema y su implicación con la población investigada y sus unidades de observación.

Los objetivos específicos concretan los alcances inmediatos que plantea la razón de ser del trabajo que se pretende realizar y hacia donde se quiere llegar. Son los pasos mediante los cuales es posible llegar al objetivo general. Hay una lista de verbos abiertos a pocas interpretaciones (verbos que pueden utilizarse para formular objetivos específicos) que son de gran ayuda a la hora de plantearlos. Otro aspecto importante al momento de plantear los objetivos
de la investigación es utilizar verbos que puedan lograrse o alcanzar durante el desarrollo de la investigación, a diferencia de aquellos verbos que no dicen nada concreto a la hora de alcanzarlos. A continuación se presenta un grupo de verbos ideales para ser utilizados a la hora de plantear los objetivos específicos.
Pueden ser: Determinar, Identificar, Evaluar, Describir, Formular, , Verificar, Diseñar, Elaborar, Proponer, Analizar, Definir, Conocer, Estudiar y Plantear.
Ojala todos los objetivos propuestos en un estudio pudieran llevarse a cabo, con lo cual se contribuiría a solucionar verdaderos problemas.