viernes, 1 de septiembre de 2017

LA EDUCACION NECESITA UNA TRANSFORMACION EN SU DOCENCIA


Por Manuel Galán Amador


Nuestra actual  sociedad sigue  realizando descubrimientos fundamentales para avanzar en la comprensión de nuestro comportamiento e interacción  social. La educación debe reforzar funciones de servicio al conglomerado social  y orientar sus actividades hacia la solución de problemas, Las empresas se están reinventando en torno a las oportunidades abiertas por la tecnología de la información; las escuelas, colegios e instituciones educativas por fuerza mayor tendrán que hacerlo. Si bien, los pasos que podrían conducir a estos nuevos enfoques y procesos en la práctica no resultan fáciles, la resistencia que vamos a encontrar tanto de parte de los docentes como de los estudiantes será grande. El temor a un sistema que en la actualidad no vislumbra bien sus alcances, o que lleva a un terreno que no domina, hace a veces que el docente se aferre a métodos que han sido rebatidos, por lo tanto, la educación deberá buscar dentro de sus objetivos la formación integral del ser humano, entendido como un ser de necesidades, habilidades y potencialidades, que busca intervenir en las dimensiones cognitiva (conocimientos), axiológica (valores) y motora (habilidades y destrezas), para tener un mejor bienestar y calidad de vida.

El sistema educativo se debe transformar a través de  la revisión y  actualización de los planes de estudio y la promoción del saber a través de la investigación en los ámbitos de todas las disciplinas, las ciencias, las artes y las humanidades, para difundir los resultados y conclusiones del producto estudiado y de las acciones que permiten descubrir nuevos elementos esclarecedores y prioritarios de la realidad estudiada, de acuerdo con los parámetros que determina cada disciplina en la ciencia. La  educación actual se está transformando y precisa  poder formar  mejores hombres, una educación en donde los actuales procesos de instrucción y aprendizaje se baje a un segundo plano, para dar paso a aquellos que permitan que el estudiante sea más protagonista  permitiendo desarrollar habilidades para saber enfrentar problemas reales y así afrontar múltiples retos preparándolo, a los profundos cambios sociales y culturales que se prevén para la  sociedad.

En el avance del siglo XXI, los cambios y avances tecnológicos  los estudiantes ya  no aprenden del docente sino que aprenden con el docente. Este enfoque permitirá  que cada alumno estudie a su propio ritmo en función de sus capacidades y adopten un rol activo y creativo en la clase, mejora el ambiente de trabajo en aula y estimula el pensamiento crítico y es  de aclarar que  el  rol del  docente en las Instituciones de Educación Superior   debe  buscar aprovechar algunos contenidos digitales , desde el uso de la tecnología al uso transmisivo de una nueva  temática en la educación, tecnología, ambientes de estudio nuevos conocimientos y sus procesos, para elaborar  una propuesta que  desarrollara  en el aula de clase o iniciativa , aplicando el proceso  de aprendizaje  para generar   discusión, debate y reflexión en torno a situaciones que facilitan u obstaculizan la realización personal de los jóvenes y adolescentes. Es de suma importancia que el docente interactúe como un agente de socialización con los estudiantes y que se forme tanto en las nuevas tecnologías como en los nuevos diseños didácticos. Es un deber de los docentes enseñar a investigar y a preguntar. Cuando un joven se enfrenta a  un problema  puede encontrar la solución, pero si no identifica el problema y no dispone de la información adecuada, nunca lo va a arreglar y es ahí donde está el papel importante del docente  al estudiante a aclarar todas y cada una de las dudas que tiene sobre su aprendizaje.


El rol del docente es orientar, asesorar o dirigir el proceso de enseñanza- aprendizaje, no puede seguir pensando en transmisión simplemente, sino que debe transcender a la generación de diferentes formas de interacción social, de diversos tipos de comunicación y distintas formas de acceder al conocimiento en sus disciplinas, articulando el contexto en todas las dimensiones y aprovechando las capacidades para ir incrementando fuentes de enlace que construyan los valores hacia la participación, el análisis, la comprensión, interpretación, argumentación y proposición de su entorno para un desarrollo humano más equilibrado para aportar a la sociedad

viernes, 4 de agosto de 2017

POR UNA EDUCACIÓN LIBERADORA Y DE DERECHOS


Manuel Galán Amador
Sin una actitud positiva de libertad y cambio no es posible reclamar replanteamientos de los conceptos y de las acciones del problema educativo, mientras este permanezca  ajeno al contexto del avance de la tecnología.

Si el mundo circundante del atraso quiere sobrevivir  tiene  que ser capaz de dar respuesta adecuada a los desafíos  de su condición, comenzando por valorar su propia educación como derecho humano básico, como una necesidad fundamental de la vida del hombre, equiparable al alimento, al vestido y sin la cual no es posible una existencia digna y justa, acorde con el merecimiento de la persona humana, en un medio en el cual los sectores hegemónicos y marginales, internos y externos alargan y ensanchan desmesuradamente la enorme brecha digital resultante de la confrontación entre el mundo con el nuevo conocimiento tecnológico y el mundo atrasado.

Siendo la educación una necesidad y un derecho del hombre que camina a nuevo conocimiento no tradicional, tiene que priorizarse antes de que caiga en un letargo intelectual y moral, a defender por encima de otra prioridad, el bien moral por excelencia, la máxima aspiración de la persona y colectividad: EL DERECHO A LA VIDA. Sin la vida no es posible educar con libertad para el desarrollo sin dependencia, sin el derecho a la vida no podríamos invocar un nuevo orden social y cultural, sin el derecho a la vida no podríamos pensar en una posible educación para  aplicación de  la tecnología del mundo cambiante, sin el derecho a la vida no se puede entender que el problema de no ser competentes no es un simple fenómeno de atraso  frente a los países más avanzados en lo político económico y en lo social, acorde con la práctica de nuestro entorno
Siendo la educación una necesidad y un derecho del hombre, tiene que enrutarlo hacia una independencia, tiene que llevarlo a comprender, en la debida oportunidad, que el desarrollo político, económico y social tiene que ir acompañado por un proceso de liberación en el buen sentido de la palabra. Para tal circunstancia se hace necesario la formulación de una teoría y práctica educativa para un desarrollo sin dependencia, no más modelos educativos importados, más creatividad, mas innovación, esto se llama liberación para el desarrollo y tendrá que complementarse con la propia elaboración de una teoría económica, política social acorde con la práctica.

En síntesis, la educación liberadora como derecho fundamental y como necesidad primaria del hombre, tiene que promover la concientización   y la reafirmación de los propios valores y contravalores. Tiene  que colaborar en el goce de la propia cultura en toda magnitud de su creación e innovación. Tiene que fomentar el espíritu investigador y el pensamiento crítico con  el fin de permitirle a la persona y a la sociedad, la libre y espontanea elección de opciones teóricas y prácticas que conduzcan  al desarrollo y a la permanente reelaboración de nuevas  concepciones de organización social en un espacio de orden  y libertad, en el cual se pueda orientar el proceso educativo hacia la búsqueda de soluciones acertadas a los problemas de la sociedad.


Una educación liberadora  como derecho fundamental y como necesidad básica del hombre  tiene que ser un servicio público y tiene que cumplir una función social, solidaría y democrática.  Además tiene que alimentarse con principios éticos, alejados de cualquier fanatismo, que le hagan factible el disfrute  de unas regulaciones morales de civilidad en las cuales tiene que predominar el respeto por  la vida y los derechos humanos, es decir, donde la educación como herramienta  de liberación, como derecho y necesidad básica del honre, propicie a los integrantes de la sociedad el acatamiento y la comprensión de la lucha de manos y mentes laboriosas y libres en pro de una sociedad más justa, más amable, más humano y en el cual podamos compartir la alegría de habernos despojado, gracias  a la  educación liberadora  de la mentalidad limitada  para toma de decisiones. Este es el desafío de nuestro tiempo este reto es para esta generación.