jueves, 16 de junio de 2016

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS ,MAS QUE UN RETO PARA LA EDUCACIÓN



Las nuevas tecnologías, más que un reto para la educación

Manuel Galán Amador


En un mundo donde se tiene acceso al conocimiento ilimitado que detenta la humanidad, donde es posible conocer a profundidad otras culturas, donde podemos aprehender un gran número de teorías, conceptos y planteamientos sobre procesos educativos, existen diariamente posibilidades de conocer diferentes tendencias en estudios, propuestas, prácticas y proyectos educativos venidos de las más diversas culturas.

La tecnología es una herramienta que se puede aplicar en el lugar de trabajo, y ha cambiado la forma en qué y cómo se enseña, y en el cómo se orienta y cómo se forma a los estudiantes. La era digital ha proporcionado una nueva perspectiva, la nanotecnología está cambiando lentamente la forma de actuar (habilidades) en muchas áreas de nuestra vida, por esto deben plantearse nuevas teorías innovadoras  enfocadas a resolver y solucionar los problemas cotidianos más comunes. ¿Cuáles son las habilidades exigidas para los estudiantes que se forman y desarrollan en la nanotecnología? A fin de responder este interrogante, y muchos más, las instituciones de educación del futuro tendrán la tarea de lograr conseguir el encuentro de científicos y técnicos.

Nuestra sociedad seguirá realizando descubrimientos fundamentales para avanzar en la comprensión de nuestro comportamiento social. La educación debe reforzar funciones de servicio a la sociedad y orientar sus actividades hacia la solución de problemas, como la pobreza, la intolerancia, la violencia, el analfabetismo, el hambre y el deterioro del medio ambiente, mediante un planteamiento multidisciplinario para analizar los problemas y las situaciones planteadas. Por ello la educación debe replantear sus objetivos, sus metas, sus pedagogías y sus didácticas si quiere cumplir con su misión: satisfacer las necesidades del hombre. ¿Cómo conducir la educación a estos nuevos procesos? Estos serán encaminados por las mismas fuerzas tecnológicas que harán tan necesario el aprendizaje.
Las empresas se están reinventando en torno a las oportunidades abiertas por la tecnología de la información; las escuelas, colegios e instituciones educativas por fuerza mayor tendrán que hacerlo. Si bien, los pasos que podrían conducir a estos nuevos enfoques y procesos en la práctica no resultan fáciles, la resistencia que vamos a encontrar tanto de parte de los docentes como de los estudiantes será grande. El temor a un sistema que en la actualidad no vislumbra bien sus alcances, o que lleva a un terreno que no domina, hace a veces que el docente se aferre a métodos en rebatidos, por lo tanto, la educación buscará dentro de sus objetivos la formación integral del ser humano, entendido como un ser de necesidades, habilidades y potencialidades, que busca intervenir en las dimensiones cognitiva (conocimientos), axiológica (valores) y motora (habilidades y destrezas), para tener un mejor bienestar y calidad de vida.

Por lo tanto, debe contribuir al desarrollo del conjunto del sistema educativo, y a la ciencia y a la investigación por medio de la capacitación y la formación del personal docente, la revisión y la actualización de los planes de estudio y la promoción del saber a través de la investigación en los ámbitos de todas las disciplinas, las ciencias, las artes y las humanidades, para difundir los resultados y conclusiones del producto estudiado y de las acciones que permiten descubrir nuevos elementos esclarecedores y prioritarios de la realidad estudiada, de acuerdo con los parámetros que determina cada disciplina en la ciencia.

La tecnología y las telecomunicaciones en todas sus formas ya cambiaron la forma de vivir, de trabajar, de producir, de comunicarnos, de comprar, de vender. Todo nuestro entorno está cambiando, y junto a él, los procesos educativos. El sistema educativo tiene un reto muy importante. Debe cuestionarse a sí mismo, reflexionar sus principios y objetivos, reestructurar las metodologías docentes y sus sistemas organizacionales. Tiene que comprometerse de lleno a replantear el concepto de la relación alumno - profesor y el proceso mismo del aprendizaje, los contenidos curriculares, y además, revisar críticamente los modelos mentales que han inspirado el desarrollo de los sistemas educativos.